Protegemos las escuelas: transformación de los entornos de los centros educativos
El Ayuntamiento de Barcelona ha puesto en marcha la transformación de los entornos de los centros educativos de la ciudad, con el objetivo de actuar en 200 centros de aquí a 2023 para convertirlos en lugares más seguros y saludables, con espacios de estancia y juego y con menos contaminación. Desde Raons hemos acompañado una prueba piloto con algunos de los centros para involucrar a la comunidad educativa en estas actuaciones.
La transformación de los entornos escolares, aunque pueda parecer lo contrario, es un proceso complejo. El programa “Protegim les escoles” realiza actuaciones en los entornos de los accesos a las escuelas, que en la mayoría de los casos tienen una afectación importante en el tráfico (con la reducción de carriles de circulación o la ampliación de aceras), implican cuestiones de seguridad (como la colocación de barandillas u otros elementos de protección viaria) e involucran a numerosos departamentos municipales. Nuestra participación exploró la manera de incorporar a la comunidad educativa en la definición de las actuaciones sin añadir más complejidad al proceso.
Con este objetivo se definieron dos modelos de intervención: el trabajo con los niños mediante talleres participativos presenciales, y el trabajo con las familias con sesiones telemáticas. En ambos casos, se partía de las propuestas planteadas a nivel de anteproyecto, con las principales decisiones estructurantes de la actuación que delimitaban el alcance de la transformación. A partir de estas ideas se trabajaba en la caracterización de los espacios de estancia y de los espacios de juego, así como la definición de la presencia y gestión del verde. Las propuestas, observaciones y criterios de intervención eran recogidos y trasladados a los equipos redactores, para evaluar la factibilidad de su incorporación al proyecto.


En ocasiones, y especialmente en el trabajo con las familias, las actuaciones reclamadas superaban el alcance del programa “Protegim les escoles”: pacificación de calles, eliminación de aparcamientos en superficie, reducción del tráfico, etc. Por otro lado, el programa parte de un catálogo de elementos relativamente cerrado (bancos, papeleras, jardineras, juegos infantiles, etc.) para garantizar una lectura coherente en todas las intervenciones y una imagen fácilmente reconocible, con lo cual el margen de actuación también se veía reducido en cuanto a las soluciones técnicas a aplicar.
Lo hemos podido constatar es el empujón de las comunidades educativas en la transformación de la ciudad hacia un entorno más sostenible, respetuoso con el peatón y centrado en las necesidades de las personas. Programas como “Protegim les escoles” son un buen inicio para transformar de arriba abajo la manera de diseñar el espacio público, y empezar a hacerlo en base a las necesidades de los niños, niñas y sus familias, entendiendo el papel central de los centros educativos en la trama urbana y en la red de relaciones sociales urbanas.